POR AGUSTIN ANGARITA LEZAMA[1]¡A galopar!, ¡a galopar! ¡Hasta enterrarlos en el mar! Reza un verso del poeta español Rafael Alberti. Parafraseándolo hoy estaríamos escuchando ¡a excomulgar! ¡a excomulgar
! Tal parece ser la determinación tomada por la iglesia para castigar la herejía cometida por unos médicos en Bogotá, que cumpliendo con un mandato legal, le practicaran un aborto a una niña de 11 años, a quien el esposo de su mama la abusaba sexualmente desde los 7 años, hasta dejarla embaraz....
