Un argumento ad hominem es el que es válido, se supone que es válido, o termina por ser válido, sólo para un hombre determinado o también para un grupo determinado de hombres. En vez de la locución ad hominem se emplea a veces la locución ex concessis.[1]Aquí la argumentación va dirigida contra quien habla más bien que contra que contra lo que dice.Hace parte de las irrelevancias a la hora de argumentar como pueden serlo las apelaciones emocionales, que en últimas nos alejan del tema central de....
