Imagina que es algo que nos ha pasado a todos: publicamos un tweet con la mejor de nuestras intenciones, pero al releerlo nos damos cuenta que puede ser malinterpretado, o incluso moleste a alguien. ¿Lo borramos?
Para resolver esta duda tan común, la gente de Wired ha creado un gráfico que nos ayuda a tomar la decisión correcta: borrar o no borrar. Poco más se puede decir

Comunidad en la Red