Generalmente llego desde la literatura al cine pero con Benjamín Button me sucedió al contrario.Lagrimeando hasta las dos de la mañana ( es una producción que nos espabila durante más de dos horas, sin soltarnos), me acosté reflexionando varios puntos que me gustaría compartir con ustedes, más allá de la fotografía o el maquillaje usado en la pelicula, de la credibilidad o no del relato.Benjamin Button me hizo cuestionar la linealidad de la vida y del tiempo: resulta que donde fluye la energía ....

