En los fr??os vientos de b??reas, bajo la atenta y persistente mirada de una noche imperturbable, rompe los hielos un nav??o de carga para aproximarse a un punto todav??a lejano. Cientos de personas se agolpan en la cubierta creyendo posible la salvaci??n del holocausto. Se acercan y un nutrido grupo se amontona en la rampa de desembarco. Muestran desasosiego y desesperaci??n. Porque sus cuerpos est??n mutilados y sus rostros desgarrados, empujados, arrastrados por pisar una tierra ahora ansiad....

